problemas verano

7 problemas de salud muy comunes en verano

A lo largo de los años y gracias a la experiencia médica adquirida, hemos podido constatar que las fechas del verano son propicias para problemas de salud muy comunes y que debemos ser conscientes de acudir a un médico en caso de padecerlos. Muchos de los más habituales son estos:

1 Deshidratación

La principal consecuencia de las altas temperaturas. Debemos aumentar el consumo de agua y distribuirlo a lo largo del día. En caso de calor extremo, podemos recurrir a bebidas isotónicas para evitar la pérdida de sales minerales asociada a la sudoración.

2 Picaduras

Las picaduras de insectos pueden llegar a causar infecciones graves como la anafilaxia, cuya incidencia es hasta tres veces mayor en los niños pequeños. Las picaduras de abejas y avispas son las más comunes. Hay que emplear repelentes a modo preventivo pero debemos contactar con el médico de familia ya que no todos los repelentes son aptos para los niños.

3 Intoxicaciones alimentarias

Es una de las consecuencias más peligrosas del verano. Las altas temperaturas afectan de forma directa a la salubridad de los alimentos frescos, favoreciendo la aparición de microorganismos que generan infecciones tales como diarreas y salmonelosis.

4 Enfermedades bucodentales

El calor constituye el espacio idóneo para las bacterias en nuestra boca. Además, en verano resulta frecuente descuidar los hábitos de higiene bucodental, lo que genera un aumento en la incidencia de gingivitis y caries, acompañando además a un incremento de pérdida de piezas dentales.

5 Problemas en los ojos

El exceso de exposición solar trae consigo un mayor riesgo de cataratas, ceguera temporal y conjuntivitis. Los síntomas más frecuentes son picores, ardor, visión borrosa o sensación de arenilla en el ojo. Puede derivar en problemas

6 Otitis

El dolor de oídos es otro de los típicos que puede acabar en otitis en un alto número de casos. El uso de tapones es fundamental a la hora de prevenir las infecciones y es fundamental secarse bien con una toalla tras la piscina o el mar para evitar la humedad en el oído.

7 Cistitis y hongos

Humedad, calor y aumento de la actividad física suponen una mezcla para la aparición de infecciones por hongos, que, presentes en entornos acuáticos, vestuarios y aseos públicos, multiplican la incidencia de este tipo de enfermedades.

Piel Verano

10 consejos para cuidar la piel este verano

¿Por qué debemos cuidar la piel en verano y cómo debemos hacerlo?

Una sencilla pregunta que, a priori, parece fácil de responder gracias a toda la información de la que disponemos y de los buenos hábitos que cada vez más realizamos pero que, ante la llegada del verano, no está de más volver a plantearla y responderla.

Con la llegada del verano y las vacaciones es momento de mostrar más la piel ya que las temperaturas son propicias para vestir ropa más ligera. Al estar más expuestos al sol, debemos conocer cómo proteger la piel para evitar males mayores. Veamos estos sencillos pero básicos consejos:

Utilizar protector solar

Sencillo y claro. Debemos utilizar a diario protección solar en todas las áreas que vayamos a exponer al sol. Hay que aplicar el producto por lo menos 15 minutos antes de la exposición y volvernos a poner cada 2 horas. No olvidar tampoco otras medidas de protección como las gafas de sol y productos protectores para el cabello.

2 Vestir ropa adecuada

Hay que evitar las prendas ceñidas y de tejidos que eviten la transpiración. Para no sudar en exceso y protegernos del sol lo mejor es vestir con piezas de ropa ligeras y holgadas que cubran la mayor parte del cuerpo. Y es que una sudoración excesiva puede dañar también la piel.

3 Cuidado con las horas para tomar el sol

Es importante evitar la luz del sol entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde, pues en ese horario los rayos son más fuertes. Si no puedes evitar la exposición, no olvides la protección solar, ni te olvides de cubrirte con sombrero y gafas de sol.

4 Hidratarse constantemente

Beber agua va a permitirnos mantener la hidratación que nuestra piel necesita para verse tersa. Porque aunque no tengamos sed, las altas temperaturas hacen que sudemos y debamos rehidratar el cuerpo. Se aconseja beber un mínimo de 2-3 litros de agua al día.

 5 Tomar más frutas y verduras

En relación a la idea anterior, las frutas y verduras tienen un alto contenido en agua y ayudan a hidratar. Además, su aporte vitamínico proporciona al cuerpo lo necesario para no verse afectado por el calor.

 6 Exfoliación corporal

Una buena rutina de exfoliación para eliminar las células muertas de la piel y permitir su regeneración siempre es importante pero en verano, además, este proceso activa la circulación y ayuda a prolongar el bronceado.

 7 Limpiarse la cara 2 veces al día

Además de la exfoliación corporal, debemos limpiarnos el rostro al menos 2 veces al día debido a que la mayor sudoración en verano provoca que los poros se obstruyan pudiendo causar brotes de granos.

 8 Emplear crema hidratante y mascarillas

Es importante también utilizar una crema hidratante a base de agua tanto en el rostro como en el cuerpo para mantener la hidratación en la piel sin que se genere una película de grasa por el calor. Además, las mascarillas caseras para el rostro son ideales para mantener una piel tersa y suave.

 9 Consumir con moderación alcohol y bebidas gaseosas

El consumo de bebidas alcohólicas contribuye a la deshidratación y, por ello, debemos compensar bebiendo los 2-3 litros de agua recomendados. Además, las bebidas gaseosas también favorecen la aparición de celulitis y deshidratación de la piel.

 10 Vigilar la piel

Por último, si observas durante este verano algún cambio en tu piel (color, textura, lunares o manchas anormales) no dudes en consultar con tú médico. Si la alteración de la piel, bien sea estética o médica, es detectada a tiempo hay más probabilidades de que los tratamientos funcionen adecuadamente.