heart-700141_1920 2

Hablemos de… Cardiopatía isquémica

La cardiopatía isquémica es el tipo más común de enfermedad cardíaca. Ésta se produce cuando el torrente sanguíneo que se dirige al músculo del corazón se ve bloqueado parcial o completamente en las arterias que suministran dicha sangre.

Esta enfermedad coronaria se manifiesta fundamentalmente como angina de pecho o infarto agudo de miocardio. También puede producir alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias).

Dolor o presión en el pecho (angina de pecho) —generalmente en el lado izquierdo que aparece regularmente tras la actividad física o las comidas pesadas—, dolor en cuello o mandíbula, dolor en el hombro o en el brazo, dificultad para respirar, debilidad o mareos, palpitaciones, náuseas o disminución de la tolerancia al ejercicio son signos claros de padecer una cardiopatía isquémica.

Sin embargo, estos síntomas se manifiestan en el estado avanzado de la enfermedad no mostrando ninguna evidencia de la enfermedad durante décadas.

 ¿Cuáles son los factores de riesgo?

 La cardiopatía isquémica se puede prevenir de forma significativa si se controlan sus posibles factores de riesgo cardiovascular. Los principales son:

  • Más prevalencia en personas de mayor edad.
  • Se da más en los hombres, aunque la frecuencia en las mujeres se iguala a partir de la menopausia.
  • Si existen antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia.
  • Aumento de colesterol total, sobre todo del LDL (malo).
  • Disminución de los valores de colesterol HDL (bueno).
  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

Debemos aprender a reconocer los síntomas de las enfermedades del corazón y las situaciones que las provocan. Y es que debemos acudir al médico si experimentamos nuevos síntomas o éstos llegan a ser más frecuentes.