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9 Hábitos para cuidar la alimentación este verano

Conseguir una dieta sana y equilibrada durante los meses de verano no es tarea imposible. Veamos unas sencillas pautas que nos ayudarán en todo momento:

 1. Mantenernos bien hidratados. La bebida de referencia será el agua. El exceso de calor y sudoración propios del verano hacen más fácil sufrir deshidratación, lo que es particularmente peligroso en el caso de los niños y los ancianos.

 2. El pescado es fundamental en la dieta. La variedad de pescados en verano como el bonito, la sardina, el boquerón nos ofrecen la posibilidad de ingerir ácidos grasos Omega3. Conviene consumir pescado al menos 2 veces por semana ya que es rico en proteínas, fósforo y yodo.

3. Preservar la cadena de frío. Mantener la cadena de frío de los alimentos es necesario todo el año, pero en verano se convierte en imprescindible. Debemos tenerlo presente a la hora de realizar las compras, utilizando bolsas isotérmicas y acortando al máximo el tiempo entre la compra y la llegada a casa.

 4. Helados sí, pero que no sustituyan a la fruta y en cantidades moderadas. En este periodo del año siempre apetecen e incluso pueden ser una buena fuente de calcio cuando son cremosos.

 5. Y es que la fruta es imprescindible. Al menos 3 piezas de fruta cada día. La fruta nos ayuda a hidratarnos y a mantener las defensas antioxidantes de nuestro organismo. Nos aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes, como la vitamina C, los polifenoles y los carotenos.

 6. Verduras y hortalizas, también imprescindibles. Platos frescos como el gazpacho, salmorejo, pisto o ensaladas combinan a la vez hortalizas y verduras. Estos alimentos también nos aportan agua, fibra, hidratos de carbono, vitaminas, minerales y antioxidantes.

 7. Elegir alimentos con color para la dieta. Vegetales de color rojo, amarillo, naranja o verdes son ricos en betacarotenos y antioxidantes. Esto es, zanahorias, calabazas, pimiento rojo, melón, espinacas… Y para aliñar siempre usaremos aceite de oliva virgen.

8. Pan y cereales integrales: Optar por pan integral para bocadillos y sándwiches nos permite consumir más fibra, más vitaminas y más minerales que con el pan blanco. La versión integral de cereales, pasta, arroz, etc… también es recomendable.

9. Extremar la higiene al manipular los alimentos y lavarnos las manos frecuentemente para evitar posibles infecciones e intoxicaciones.

 

RRSS

Consejos para combatir el insomnio de verano

La luz del sol y el clima cálido son ciertamente una motivación para todos después del invierno. Pero es posible que no sean el elemento más favorecedor para nuestro sueño. De hecho, si somos sensibles a la luz y al calor, los días largos y las noches cálidas pueden ser sinónimo de insomnio. Veamos, a continuación, cómo podemos intentar dormir más a medida que avanzamos en el verano.

 Administrar nuestra exposición a la luz

Para las personas que viven, sobretodo, en las latitudes del norte, la dosis diaria de luz solar al acercarse el verano es casi el doble que en invierno. La luz por la mañana no supone, generalmente, un problema. De hecho, puede ayudar a sincronizar los ritmos circadianos y activar el cuerpo en la misma medida que un café.

 Por el contrario, la luz del día que se extiende más allá de las 21.00 y 22.00 puede retrasar la secreción de la hormona melatonina, posponiendo el inicio del sueño. Esto lleva a que si nos acostamos a nuestra hora normal, no logramos conciliar el sueño. Por tanto, para intentar controlar el insomnio en verano es recomendable:

 - Reducir nuestra exposición a la luz en la tarde y la noche

- Usar gafas de sol cuando estamos fuera

- Emplear cortinas y persianas a partir de las 20.00 de tarde y mantener a intensidad baja las luces de casa.

- No utilizar dispositivos con pantallas 1 hora o 2 antes de acostarnos. En caso imprescindible es aconsejable usar lentes azules que bloquean la luz.

- Emplear bombillas rojas en las luces nocturnas. (Está estudiado que la exposición a la luz blanca durante la noche puede afectar al sueño mientras que la exposición a la luz roja no lo hace).

Bajar la temperatura

El calor puede ser un factor en el insomnio de verano. Los estudios al respecto nos indican que las personas tienden a dormir más fácilmente cuando su temperatura corporal central es baja. El calor ambiental externo puede interferir con el proceso de enfriamiento interno que normalmente ocurre durante la noche. Por tanto, la temperatura ambiente idónea para dormir mejor en verano es recomendable que sea un poco más baja de lo habitual durante el día.

Hay maneras de facilitar la pérdida de calor corporal interno y el enfriamiento. Dedicarse a actividades que aumentan la temperatura de la piel ayudan, paradójicamente, a relajarse y facilitar el sueño. El calentamiento de la piel acelera la pérdida de calor interno al dilatar los vasos sanguíneos. Esto permite la liberación rápida del calor corporal y una disminución de la temperatura corporal central que, a su vez, promueve el sueño. Por tanto, unas horas antes de que irnos a la cama se recomienda:

 - Tomar una ducha caliente o baño

- Realizar ejercicio aeróbico.

 Además, también debemos

 - Bajar las persianas para bloquear el calor del sol.

- Usar aire acondicionado y ventiladores para bajar la temperatura de su habitación.

- Si no es viable el uso de aire acondicionado y ventiladores podemos considerar dormir en un nivel inferior en el hogar en caso posible.

 En caso en los que no podemos hacer gran cosa para controlar la temperatura ambiente es recomendable tomar una ducha fresca antes de irnos a la cama y acostarnos con una toalla húmeda en la frente.

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El cuidado de los ojos en verano

En verano, afortunadamente, todos tenemos presente y perfectamente asumido que debemos proteger nuestra piel frente a la radiación solar… Sin embargo, a veces olvidamos que los ojos también deben ser especialmente protegidos del exceso de radiación solar.

En estas fechas, permanecer muchas horas al aire libre y al sol durante más tiempo del estrictamente necesario puede ocasionar desde sequedad ocular e irritaciones hasta dolencias más graves como quemaduras en la córnea, cataratas, tumoraciones conjuntivales o hasta ceguera permanente…

Y es que los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) son abrumadores. Más de 3 millones de personas quedan ciegas cada año por causa de un exceso de radiación solar.

Consejos para el cuidado de los ojos en verano

- NO mirar directamente al sol (ni siquiera con gafas de sol ni en días nublados)

- Utilizar gafas (tanto correctoras como de sol) con lentes de protección homologadas que bloqueen al 100% los rayos UV

- Las gafas oscuras sin filtro o con un filtro de mala calidad pueden ser incluso contraproducentes

- Evitar largas exposiciones al sol, tanto en la playa como en zonas de montaña

- No tomar el sol mientras se llevan puestas lentes de contacto. En caso de hacerlo, hacerlo siempre con los ojos cerrados.

- Tener cuidado de que no entren cremas solares en el interior del ojo.

- Realizar un control anual con el especialista, o más frecuente si es necesario.

Cuidado de los ojos en el agua

- En verano, es más importante si cabe, el cuidado de los ojos y la higiene de las lentillas. Se desaconseja bañarse y nadar con las lentillas puestas. En caso de hacerlo, que sea usando lentillas desechables de un solo uso.

- Al refrescarnos en piscinas deberemos usar gafas protectoras ya que el cloro del agua puede causar irritación en los ojos, haciendo que éstos sean más sensibles a la radiación solar

- Además, el agua de las piscinas puede ser un vehículo de infecciones oculares

- Al realizar deportes y actividades al aire libre es de especial importancia la protección de los ojos tanto por la posibilidad de traumatismos como por la propia radiación solar

- Mantener siempre limpios los párpados y zonas próximas a los ojos, de restos de polvo o arena o de secreciones.

- Y al igual que en el caso de la protección de la piel, es de especial importancia la protección de los ojos en los niños, ya que son mucho más sensibles que los adultos.

Si has notado molestias en los ojos como lagrimeo, picazón, enrojecimiento, sensibilidad a la luz, legañas excesivas, inflamación , estás preocupado por alguna pérdida de visión, visión borrosa o dolor o te estás planteando una operación, puedes contactar con nuestra especialista en Cirugía Oftalmologica de VALENCLINIC, la Dra. Catalina Navarro Palop, que es experta en el tratamiento de Cataratas, Glaucoma, Retinopatía Diabética o Degeneración Macular relacionada con la edad (AMD).