hidratación

La importancia de la hidratación y nutrición en verano

La hidratación, el ingerir la cantidad adecuada de líquido diario, además de saciar la sed, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de las articulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Cada individuo tiene unas necesidades de hidratación en función de la edad, el sexo, el metabolismo, el nivel de actividad física y las condiciones ambientales. Además, estas necesidades aumentan en ciertos grupos de población como los ancianos, los niños o los deportistas.

1 Es necesario beber antes de tener sed. Sólo con que el cuerpo pierda el 1% de líquidos aparece la sensación de sed; si esta pérdida es del 2%, se reduce el rendimiento y la resistencia y a partir del 5% se puede producir una aceleración del ritmo cardíaco, apatía, vómitos y espasmos musculares.

2 En verano es necesario acompañar los cambios del organismo con una alimentación acorde para adaptarse a las altas temperaturas. Y es que la sudoración, principal mecanismo de defensa que el cuerpo pone en marcha contra la elevación de la temperatura corporal, implica no sólo una pérdida de agua, sino que también se pierden sales minerales como sodio, potasio y magnesio fundamentales para un funcionamiento corporal equilibrado.

3 Se recomienda incluir el mayor número de bebidas posible para favorecer la ingesta total de líquidos. Además de agua, se recomienda consumir infusiones, refrescos, jugos y lácteos, entre otras. Esto puede ayudar a alcanzar la cantidad de líquido diaria necesaria.

4 La hidratación debe ser acompañada del consumo de verduras que aporten este requerimiento adicional de sales minerales y nutrientes. Las posibilidades de combinación de las distintas verduras para elaborar ensaladas son ilimitadas y se convierten en la mejor opción para un almuerzo rápido, fresco, nutritivo y liviano en los días de mucho calor.

5 Lo ideal es agregar a la dieta frutas jugosas como la sandía, el melón, la naranja o las uvas. En tiempos de calor la fruta es siempre el mejor postre, conteniendo, por ejemplo, el plátano importantes cantidades de potasio y siendo los cítricos una excelente fuente de magnesio.

6 En el caso de los deportistas es fundamental una correcta hidratación tanto antes como después del ejercicio. Durante el ejercicio físico puede desaparecer la sensación de sed, pero esto no significa que el organismo esté hidratado. La falta de líquidos puede aumentar la fatiga, disminuir el rendimiento, o provocar un golpe de calor

7 Las bebidas alcohólicas, aún de baja graduación, no son la mejor opción para lograr una buena hidratación. El alcohol tiene efecto diurético, razón por la cual aumenta la pérdida de agua por orina.

8 Hay que evitar los fritos en las dietas en días calurosos. Y es que los fritos o preparaciones muy grasas son de digestión muy lenta y pueden resultar pesados, especialmente en días de mucho calor. Lo mejor es evitarlos para lograr una digestión rápida y evadir malestares.