lesiones cartilago articular

Uso del plasma en lesiones degenerativas del cartílago articular y la artrosis

El aumento de la esperanza de vida y la práctica deportiva en edades cada vez más avanzadas, han tenido como consecuencia un incremento en la aparición de nuevos casos de lesiones del cartílago articular.

Diversos métodos de tratamiento han sido utilizados para tratar de disminuir el dolor y mejorar la funcionalidad  de los pacientes con lesiones degenerativas del cartílago articular y artrosis:

1- Antiinflamatorios no esteroideos (AINES) presentan una amplia variabilidad en la respuesta terapéutica entre los pacientes. Esta aplicación solo se ha mostrado útil cuando el dolor es leve-moderado y a corto plazo.

2- Condroprotectores (glucosamina, condroitin sulfato, acido hialurónico).

3- Glucocorticoides Las inyecciones intrarticulares de corticoides solo han mostrado beneficio a corto plazo, no alteran la evolución de la enfermedad y además pueden ser dañinas para las estructuras articulares.

En la actualidad las investigaciones se centran en encontrar métodos para reparar o reemplazar el cartílago dañado, entre los que se encuentran los factores de crecimiento producidos principalmente en las plaquetas. Es el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) también conocido como Plasma Rico en Factores de Crecimiento (PRGF) el más demandado como método natural y poco invasivo en el tratamiento de las lesiones degenerativas del cartílago articular y la artrosis.

El procedimiento que se realiza, en la mayoría de los casos no necesita ingreso hospitalario ni anestesia, consiste en la obtención de sangre del propio paciente, que es sometida a un proceso de acondicionamiento mediante el que se obtiene el plasma rico en factores de crecimiento, que posteriormente será introducido en el interior de la articulación dañada.

El paciente podrá volver a casa en el mismo día, solo se precisará de reposo relativo durante las 24h siguientes. En total se aplican 3 o 4 inyecciones de entre 5 y 8 cc de PRP, las cuales se aplicarán a lo largo de 3 o 4 semanas.

El tratamiento  con PRP ha generado una mejoría significativa en la mayoría de los pacientes, por lo que se ha convertido en una alternativa poco invasiva y segura para el tratamiento de la condropatía y la artrosis, con una eficacia mayor y más duradera que las inyecciones de acido  Hialurónico,  en lo que respecta a la disminución del dolor, mejoría de los síntomas y a la recuperación de la función articular.