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Los 7 signos del envejecimiento

¿Estás preocupado por la edad y el paso del tiempo? ¿Notas cambios en tu cuerpo y, especialmente, en tu cara? Veamos pues, a continuación, los signos que reflejan el paso del tiempo en nuestros cuerpos y rostros con el fin de poder actuar e intentar ponerles remedio.

Y es que no sólo las arrugas son signo de envejecimiento. Los cambios en la piel, sobretodo la del rostro, nos hacen parecer mayores de lo que realmente somos. Estos signos se hacen visibles a partir de los 35 años, y por ello hay que tratarlos con anterioridad.

Según la Academia Americana de Dermatología, hay 2 tipos de envejecimiento: el interno y externo. El primero, también llamado proceso de envejecimiento natural, comienza alrededor de los 25 años. La piel pierde colágeno y elastina. Si bien el proceso comienza a esta edad, los signos en el rostro se observan varios años después. El envejecimiento externo, por su parte, es causado por factores ambientales que aceleran el proceso.

¿Cuáles son los signos del envejecimiento ?

1. Arrugas y líneas de expresión: La gravedad de las arrugas de la piel varía con factores como la exposición solar, el tabaco o la herencia genética. Las líneas de expresión, por otra parte, son resultado de acciones repetitivas, y son más visibles alrededor de la boca y los ojos.

2. Textura de la piel no uniforme: con el simple paso del tiempo la piel se afina, se vuelve más frágil, perdiendo gradualmente su elasticidad y su aspecto uniforme.

3. Pigmentación desigual: con los años disminuye la producción del pigmento natural de la piel, la melanina.

4. Falta de luminosidad: la pérdida de la luminosidad significativa en la piel del rostro se debe fundamentalmente a la disminución de la actividad hormonal en las mujeres a partir de los 40 años.

5. Poros visibles: el poro es la apertura por donde sale el pelo que crece. Cada pelo tiene una glándula sebácea que produce el sebo que necesita la piel para estar lubricada. Después de los 40 años los poros se hacen más visibles sobre el rostro, lo que tiene un impacto estético negativo en las mujeres.

6. Manchas de la edad: aparecen manchas oscuras sobre la piel como consecuencia de la exposición solar. Lo que se conoce como fotoenvejecimiento.

7. Sequedad y tirantez de la piel: la piel se deshidrata y se torna seca y rugosa. La suavidad de la piel está directamente relacionada con la presencia de agua. Para proteger a la piel de la pérdida de agua, las glándulas sebáceas producen una sustancia aceitosa llamada sebo. Con los años, decrece la producción de éste, y ello sumado las condiciones ambientales, hacen que la piel pierda agua y se torne más seca y tirante.

lesiones rodillas

Lesiones habituales de rodillas: Tipos de lesión, síntomas, causas y cómo prevenirlas

Las  rodillas son las articulaciones del cuerpo que nos dan estabilidad y que nos permiten doblar y enderezar las piernas. Tanto la flexibilidad como la estabilidad son necesarias a la hora de ponernos de pie, caminar, correr, agacharnos, saltar o darnos la vuelta. Es decir, las rodillas nos permiten el movimiento, el giro y el cambio.

Sin embargo, pese a ser las articulaciones más grandes del cuerpo éstas son a la vez las más vulnerables ya que soportan toda la presión del peso del cuerpo. De hecho, es la articulación que más se lesiona -tras el tobillo- en la práctica deportiva y la cuarta en el mundo laboral.

Además, existen otras partes del cuerpo que ayudan a las rodillas a cumplir su función como los huesos, los meniscos, los músculos, los ligamentos y los tendones. Por lo que si cualquiera de estas partes se lastima o no cumple su función, puede causarnos dolor.

Tipos de lesiones

Como hemos comentado, la rodilla es una de las articulaciones que más sufre por su función de carga dinámica.  Por ello, vamos a hacer un resumen de las lesiones más frecuentes que pueden tener lugar en la rodilla:

  1. Artrosis: Dentro de las lesiones de rodilla más comunes se encuentra la artrosis. En esta afección, los cartílagos de la rodilla se han desgastado por la actividad realizada y por la edad del paciente y este desgaste provoca dolor e inflamación.
  2. Esguince: En este tipo de lesión, uno o varios ligamentos de la rodilla han sufrido un excesivo estiramiento, debido a una tracción o retorcimiento.
  3. Distensión: En este caso, un músculo o un tendón han sufrido demasiado estiramiento.
  4. Lesiones en el menisco: los cartílagos de la rodilla, llamados meniscos, tienen forma de medialuna y actúan como amortiguadores de la articulación.
  5. Rotura de ligamentos: Es una lesión habitual en deportistas profesionales, especialmente en los deportes donde hay que correr, parar, saltar y cambiar de dirección con frecuencia, como por ejemplo el fútbol, el rugby o el esquí.
Síntomas de las lesiones

La ubicación y la intensidad del dolor de rodilla varía según la causa de la lesión. Sin embargo, frecuentemente los síntomas que acompañan el dolor de rodilla son:

1) Inflamación y rigidez

2) Enrojecimiento y aumento de la temperatura

3) Debilidad o inestabilidad

4) Sonidos de chasquidos o crujidos

5) Incapacidad de enderezar completamente la rodilla

Principales causas

Veamos, a continuación las principales causas de lesión en las rodillas:

1) Un golpe o movimiento brusco, que puede causar un esguince o torcedura.

2) La edad. El desgaste con el paso de los años y el envejecimiento de los cartílagos es la principal causa de la artrosis, que suele empezar a desarrollarse alrededor de los 50 años.

3) La obesidad. Las rodillas de una persona obesa deben soportar una sobrecarga de peso que provoca un mayor desgaste de la articulación.

4) Algunas enfermedades reumáticas. La artritits reumatoide y el lupus pueden inflamar las rodillas e, incluso, causar daños permanentes.

5) La práctica de algunos deportes. Deportes como el fútbol, el esquí o el rugby aumenta el riesgo de sufrir lesiones, sobre todo en los meniscos y ligamentos, debido a los cambios bruscos de velocidad y los movimientos de lado a lado.

6) También correr de una manera demasiado intensa sin la preparación física adecuada puede dañar las rodillas.

7) Usar un calzado no adecuado. El uso prolongado de tacones o realizar ejercicio físico sin llevar el calzado adecuado puede causar lesiones y desequilibrios en la postura, así como artrosis o artritis en las rodillas, entre otras dolencias.

¿Cómo prevenir las lesiones de rodilla?

Aunque no todas las lesiones se pueden evitar, en especial las agudas que se generan por colisión, se puede reducir el riesgo de sufrirlas si mantenemos un peso saludable, nos ejercitamos de manera adecuada realizando un buen calentamiento y estiramientos, evitamos los deportes y actividades de alto riesgo, y utilizamos los zapatos apropiados. Además, podemos aplicar ciertas pautas para prevenir lesiones en las rodillas:

1) Evitar posturas agresivas para la rodilla

2) Realizar habitualmente ejercicio físico

3) Fortalecer los cuádriceps y estirar los isquiotibiales para cuidar la espalda

4) Cuidar la espalda para evitar compensaciones que sobrecarguen las rodillas Cuidar la alimentación

Tratamientos

Si desea información acerca de un tratamiento para una lesión de rodilla no dude en contactaros. En VALENCLINIC, nuestro responsable y experto en traumatología y cirugía ortopédica, el Dr. Enrique Gargallo, puede aplicar el tratamiento más adecuado para cualquier caso concreto dependiendo de la articulación y del grado en el que se encuentre.

operacion miopia

Cuándo y por qué la operación de miopía es la mejor opción para nuestros ojos

Hoy en día, la operación de la miopia para acabar con las dioptrías es una técnica sencilla y segura que nos puede cambiar la vida de una manera mayor de lo que podríamos pensar. Y es que la miopía, (ver diferencias entre miopía y astigmatismo), es un error refractivo, lo que significa que el ojo no refracta la luz adecuadamente para ver las imágenes con claridad.

Cuando existe una miopía, los objetos cercanos se ven claramente, pero los distantes se ven borrosos. La miopía es una condición común entre la población mundial. Afortunadamente, una simple operación de vista para corregir la miopía nos permitirá, en la mayoría de los casos, acabar con la dependencia de las gafas para toda la vida.

 ¿A partir de que edad se recomienda operarse de miopía?

Si bien es cierto que no existe una edad exacta y cada caso particular es diferente, se pueden establecer unos criterios para tener en cuenta cuando someternos a una cirugía láser ocular. Por regla general, el mejor momento para operarse de la vista es cuando el ojo deja de crecer y las posibilidades de que la miopía no varíe se reduzcan. Si que es importante diferenciar entre hombres y mujeres, ya que los hombres terminan de crecer un poco después que las mujeres.

Por indicar referencias, la edad aproximada a la que la visión de una mujer estaría estabilizada sería los 21-22 años, mientras que un hombre sería unos 23-24 años. Sin embargo, para saber si una persona es apta para la operación debe hacerse pruebas con un oftalmólogo que será el que le indique cuándo y con qué técnica debe hacerlo.

Ventajas de la operación de miopía

1 Indolora. La operación es prácticamente indolora. Lo único que se pueden experimentar en las horas posteriores a la intervención son ligeras molestias que remiten con la medicación.

2 Sencilla, segura y rápida. La cirugía de miopía es una intervención sencilla que no requiere anestesia general y que dura poco más 30 minutos desde que comienzan los preparativos hasta que finaliza la intervención. El riesgo de complicaciones es, además, casi inexistente.

Sin hospitalización.  Este tipo de operación de ojos se realiza en régimen ambulatorio. No hay que pasar ni una noche en la clínica. Una vez termine la cirugía y con el visto bueno del oftalmólogo nos iremos a casa.

4 Mínima convalecencia. Lo más habitual es que el paciente vuelva a sus actividades al día siguiente de la operación. Los únicos cuidados serán utilizar un colirio, ponerse gafas de sol o no practicar deportes de contacto o con pelota que puedan golpearnos.

5 Nunca más gafas y las lentillas. Una vez concluida la operación laser en los ojos se habrá corregido el problema de visión y se recuperará una agudeza visual extraordinaria. Cuanto más alta sea la graduación del paciente mejores resultados experimentará. En algunos casos, si la graduación fuera excesivamente el oftalmólogo podría determinar el uso de lentes aunque esto sucede, hoy en día, en pocas ocasiones.

6 Mejora estética. Aunque hoy en día existen en el mercado infinidad de opciones a la hora de elegir un modelo de gafas, lo cierto es que en prácticamente todos los casos el poder prescindir de ellas conlleva una mejora nuestra estética.

Si está valorando realizarse una operación de miopía en Valencia no dude en contactar con nosotros. Nuestra responsable en el área de Oftalmología, la  Dra. Catalina Navarro Palop, maneja diferentes técnicas quirúrgicas como la microcirugía de la miopía o la tomografía óptica de coherencia. Además de ser experta en enfermedades como cataratas, glaucoma o degeneración macular relacionada con la edad. Contáctanos, sin compromiso AQUÍ

ibuprofeno o paracetamol

Ibuprofeno y Paracetamol, cuándo y por qué debemos tomar uno u otro

El ibuprofeno y el paracetamol son medicamentos que se han vuelto tan comunes que se encuentran en la práctica totalidad de los hogares españoles. Al ser de libre prescripción, en muchas ocasiones abusamos de ellos y no distinguimos entre aquellas ocasiones en las que son oportunos y aquellas en las que pueden estar contraindicados. Además, debemos tener en cuenta los límites tolerables para ingerir cada uno de ellos.

Y es que los medicamentos siempre deben tomarse siempre bajo prescripción médica, ya que es el facultativo el que mejor puede orientar sobre cuándo tomar cada uno. Los medicamentos no son inocuos y, en muchas ocasiones, los usamos a la ligera de forma masiva.

A continuación, veamos las diferencias entre uno y otro y para que ocasión se recomienda uno u otro:

¿Qué tomar para el dolor, ibuprofeno o paracetamol? ¿Y para la fiebre?

En este caso, lo cierto es que ambos son muy similares. Ambos son analgésicos y antipiréticos, esto es, bajan la fiebre y calman leves dolores, por ejemplo, de cabeza, musculares o articulares. Lo que ocurre es que el ibuprofeno tiene, además, efecto antinflamatorio. Por ello, el Paracetamol es un medicamento aconsejable en caso de dolores leves porque resulta menos lesivo.

Ésta es precisamente la gran diferencia entre el ibuprofeno y el paracetamol: El ibuprofeno tiene un perfil antiinflamatorio y el paracetamol no. El ibuprofeno no sólo calma el síntoma de dolor, sino también el desencadenante del mismo, que es la inflamación. Por ello, el Ibuprofeno es un medicamento aconsejable cuando el proceso es inflamatorio como el dolor de muelas o de garganta.

¿Qué tomar para las migrañas, ibuprofeno o paracetamol?

En casos de migraña es preferible el Ibuprofeno (antiinflamatorio), ya que esta patología tiene un doble componente de dolor y la parte antiinflamatoria actúa en la parte vascular de la migraña.

Efectos secundarios del Paracetamol e Ibuprofeno

En este apartado, el ibuprofeno tiene un efecto secundario añadido y es que es gastrolesivo y, en ciertos casos, puede también alterar la función renal y provocar daños hepáticos. Por su parte, el paracetamol no tiene efectos secundarios, a menos que la ingesta sea abusiva.

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Qué es el Síndrome Postvacacional y cómo combatirlo

La vuelta de las vacaciones puede presentarse como un problema para un gran grupo de la población. El abandono de la rutina y el estrés y su inevitable regreso, llevan, en muchas ocasiones, a sufrir el conocido como “Síndrome Postvacacional”. Este síndrome se caracteriza por aparecer a la vuelta de las vacaciones y el retorno al ámbito laboral.

El trabajador sufre una serie de síntomas al no aceptar la vuelta a la rutina que pueden ser físicos, como el cansancio generalizado, la falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración, problemas estomacales, taquicardias o dolores de cabeza. Además, puede desencadenar otros muchos más graves como trastornos cardiovasculares, digestivos, respiratorios y hasta dermatólogos.

Pero los síntomas también pueden ser psíquicos, como irratibilidad, tristeza, falta de interés, ansiedad, estrés, cambios de humor, malestar general, inseguridad… y un sentimiento de no sentirse capaz de regresar al trabajo y adaptarse correctamente.

Consejos

- Los expertos aconsejan no alargar las vacaciones hasta el día anterior de empezar a trabajar.

- Además, evitar un periodo excesivo o demasiado largo de las vacaciones permite que el regreso no sea tan brusco. Distribuir la ausencia del entorno laboral en diferentes periodos y no tomársela toda de golpe.

- Planear la vuelta al trabajo un par de días previos ayuda a mejorar la adaptación a la rutina y los hábitos. El desarrollo de una actividad de ocio con el trabajo y dedicarse tiempo a uno mismo para poder volver al ritmo habitual.

- La actitud positiva es otra forma de evitar los síntomas. Intentar que el primer día de trabajo no suponga una carga, si no un proceso de adaptación paulatino.

- El ejercicio físico ayuda a la liberación de endorfinas, de forma que el estado de ánimo mejora y síntomas como la apatía o la sensación de estrés descienden.

- Moderar el consumo de alcohol y cafeína puede ayudar a disminuir, a su vez, dichos síntomas.

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Hablemos de… Cardiopatía isquémica

La cardiopatía isquémica es el tipo más común de enfermedad cardíaca. Ésta se produce cuando el torrente sanguíneo que se dirige al músculo del corazón se ve bloqueado parcial o completamente en las arterias que suministran dicha sangre.

Esta enfermedad coronaria se manifiesta fundamentalmente como angina de pecho o infarto agudo de miocardio. También puede producir alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias).

Dolor o presión en el pecho (angina de pecho) —generalmente en el lado izquierdo que aparece regularmente tras la actividad física o las comidas pesadas—, dolor en cuello o mandíbula, dolor en el hombro o en el brazo, dificultad para respirar, debilidad o mareos, palpitaciones, náuseas o disminución de la tolerancia al ejercicio son signos claros de padecer una cardiopatía isquémica.

Sin embargo, estos síntomas se manifiestan en el estado avanzado de la enfermedad no mostrando ninguna evidencia de la enfermedad durante décadas.

 ¿Cuáles son los factores de riesgo?

 La cardiopatía isquémica se puede prevenir de forma significativa si se controlan sus posibles factores de riesgo cardiovascular. Los principales son:

  • Más prevalencia en personas de mayor edad.
  • Se da más en los hombres, aunque la frecuencia en las mujeres se iguala a partir de la menopausia.
  • Si existen antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia.
  • Aumento de colesterol total, sobre todo del LDL (malo).
  • Disminución de los valores de colesterol HDL (bueno).
  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

Debemos aprender a reconocer los síntomas de las enfermedades del corazón y las situaciones que las provocan. Y es que debemos acudir al médico si experimentamos nuevos síntomas o éstos llegan a ser más frecuentes.

 

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Hongos en los pies, qué son y cómo tratarlos

El verano es, para muchos, el mejor período del año. Sin embargo, el calor propio de esta época supone también un tiempo delicado para los pies. La combinación de ambiente cálido, el distinto tipo de calzado que usamos y los frecuentes chapuzones en piscina y mar hacen que nuestros pies sufran. Además, la ausencia de calcetines o medias que protegen los pies también pasa factura.

Hoy vamos a hablar de hongos: Los hongos pueden producirse en cualquier parte del cuerpo siendo una de las zonas más habituales los pies. Y es que los pies, como cualquier otra parte del cuerpo, necesitan un cuidado especial para mantenerlos saludables y evitar la aparición de problemas.

Podemos diferenciar varios tipos de hongos, destacando el denominado “pie de atleta” y la “onicomicosis” (hongos en las uñas). Los dos son producidos por parásitos denominados “dermatofitos” que suelen encontrarse en lugares públicos con alta humedad o calor como las piscinas o duchas públicas.

¿Cómo saber si tengo hongos en los pies?

El hongo “pie de atleta” lo identificamos por la aparición de hongos entre los dedos de los pies o la planta. Los síntomas son los siguientes:

- Picor, escozor o ardor entre los dedos de los pies o en la planta.

- Inflamación de la piel y rojez.

- Piel seca o agrietada con descamación e incluso sangrado.

- En casos más graves hay ampollas que pueden supurar.

- Olor fuerte y desagradable.

 Por su parte, la “onicomicosis”, la aparición de hongos en las uñas es la enfermedad más común pero también la más difícil de curar. Advierte si notas estos síntomas:

- Las uñas cambian de color hacia un tono más amarillo que irá oscureciéndose hasta convertirse en negro si no se tratan y eliminan.

- Las uñas muestran una apariencia carcomida, picada y desgastada.

Factores que aumentan la posibilidad de tener hongos

 Hay personas que tienen más probabilidades de desarrollar hongos en los pies como son:

- Aquellos que llevan calzado que les cubre totalmente el pie.

- Aquellos cuya piel produce menos ácido graso.

- Aquellos que llevan el mismo par de calcetines o calzado durante muchos días.

- Aquellas personas que sufren algún tipo de inmunodeficiencia.

- Aquellas personas con mala circulación de la sangre.

- Aquellos que sudan en exceso.

- Aquellos que están más expuestos a las esporas bien sea en el hogar o fuera de ella.

Si notas cualquier síntoma, no dudes en acudir al médico para iniciar un tratamiento de cura. Y es que si los hongos no se tratan y eliminan adecuadamente, pueden agravarse, derivar en más hongos e incluso extenderse a otras partes del cuerpo.

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¿Cómo prevenir la otitis en verano?

La otitis que aparece en verano está directamente relacionada con la humedad, el calor y el agua, tanto el de las piscinas como el agua de mar. Y es que la combinación agua-calor-humedad es el entorno idóneo para la aparición de bacterias u hongos que pueden afectar a la flora de la piel que recubre el conducto auditivo externo.

Los niños y adolescentes son los mayores afectados por las otitis en verano ya que ellos son los que pasan gran parte del tiempo metidos en el agua. Sin embargo, podemos afirmar que 3 de cada 10 españoles sufre otitis en verano.

Además de secarnos bien la humedad de los oídos tras el baño, debemos evitar que se acumule cera. Emplear tapones para la playa y la piscina son las mejores maneras de prevenir la otitis por esta causa. Es necesario elegirlos a medida para que se ajusten bien.

 En relación a los oídos, también se aconseja evitar los bastoncillos de oídos, ya que pueden provocarnos tapones. El oído tiene un sistema natural de limpieza que se ve afectado por el uso de bastoncillos.

Deberíamos elegir mínimamente bien dónde darnos un chapuzón, ya que bañarse en piscinas, playas o ríos en los que el agua esté muy sucia puede provocarnos una infección auditiva. Es importante observar el estado del agua antes de lanzarnos a nadar.

Continuando con el baño, otra medida de prevención es evitar lanzarse al agua de golpe siendo mejor entrar poco a poco, ya que si nos lanzamos de golpe tenemos más posibilidades de que nos entre agua en los oídos.

Hemos de beber mucho agua. La deshidratación puede provocar la aparición de acúfenos o ruidos en los oídos, por eso, es muy importante beber agua frecuentemente.

El aire acondicionado es otro enemigo de nuestros oídos, ya que reseca el ambiente y crea un clima frío que afecta a nuestros oídos. Debemos evitar las exposiciones prolongadas y directas.

Los cambios de presión también son los causantes de muchas molestias auditivas. Los cambios de presión durante los vuelos son causas frecuentes de la otitis y los problemas auditivos. Es recomendable evitar dormirse en el aterrizaje y el despegue. Podemos bostezar, mascar chicle o un caramelo para destaponar los oídos.

Finalmente, si notamos síntomas o molestias en los oídos hemos de acudir al médico. No debemos esperar, hay que acudir al médico para que una posible infección de oído no vaya a más.

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La importancia de la hidratación y nutrición en verano

La hidratación, el ingerir la cantidad adecuada de líquido diario, además de saciar la sed, regula el buen funcionamiento de las células, favorece el transporte de nutrientes, mejora la lubricación de las articulaciones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Cada individuo tiene unas necesidades de hidratación en función de la edad, el sexo, el metabolismo, el nivel de actividad física y las condiciones ambientales. Además, estas necesidades aumentan en ciertos grupos de población como los ancianos, los niños o los deportistas.

1 Es necesario beber antes de tener sed. Sólo con que el cuerpo pierda el 1% de líquidos aparece la sensación de sed; si esta pérdida es del 2%, se reduce el rendimiento y la resistencia y a partir del 5% se puede producir una aceleración del ritmo cardíaco, apatía, vómitos y espasmos musculares.

2 En verano es necesario acompañar los cambios del organismo con una alimentación acorde para adaptarse a las altas temperaturas. Y es que la sudoración, principal mecanismo de defensa que el cuerpo pone en marcha contra la elevación de la temperatura corporal, implica no sólo una pérdida de agua, sino que también se pierden sales minerales como sodio, potasio y magnesio fundamentales para un funcionamiento corporal equilibrado.

3 Se recomienda incluir el mayor número de bebidas posible para favorecer la ingesta total de líquidos. Además de agua, se recomienda consumir infusiones, refrescos, jugos y lácteos, entre otras. Esto puede ayudar a alcanzar la cantidad de líquido diaria necesaria.

4 La hidratación debe ser acompañada del consumo de verduras que aporten este requerimiento adicional de sales minerales y nutrientes. Las posibilidades de combinación de las distintas verduras para elaborar ensaladas son ilimitadas y se convierten en la mejor opción para un almuerzo rápido, fresco, nutritivo y liviano en los días de mucho calor.

5 Lo ideal es agregar a la dieta frutas jugosas como la sandía, el melón, la naranja o las uvas. En tiempos de calor la fruta es siempre el mejor postre, conteniendo, por ejemplo, el plátano importantes cantidades de potasio y siendo los cítricos una excelente fuente de magnesio.

6 En el caso de los deportistas es fundamental una correcta hidratación tanto antes como después del ejercicio. Durante el ejercicio físico puede desaparecer la sensación de sed, pero esto no significa que el organismo esté hidratado. La falta de líquidos puede aumentar la fatiga, disminuir el rendimiento, o provocar un golpe de calor

7 Las bebidas alcohólicas, aún de baja graduación, no son la mejor opción para lograr una buena hidratación. El alcohol tiene efecto diurético, razón por la cual aumenta la pérdida de agua por orina.

8 Hay que evitar los fritos en las dietas en días calurosos. Y es que los fritos o preparaciones muy grasas son de digestión muy lenta y pueden resultar pesados, especialmente en días de mucho calor. Lo mejor es evitarlos para lograr una digestión rápida y evadir malestares.

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10 consejos para sobrevivir al verano durante el embarazo

El verano, con sus altas temperaturas, puede provocar molestias a las mujeres embarazadas como mayor sensación de cansancio, fatiga, pesadez e incluso mareos, hinchazones en las extremidades inferiores, y dificultad para conciliar o mantener el sueño. Especialmente, las mujeres embarazadas tienen en verano un mayor riesgo de sufrir un golpe de calor.

 Síntomas de un golpe de calor

 Si experimentamos un aumento de temperatura con la piel enrojecida, caliente y seca, notamos un pulso fuerte y acelerado o padecemos dolor de cabeza, mareos o nauseas debemos estar atentos. Y es que el calor tiene un efecto vasodilatador a nivel cardiovascular que puede producir descensos en los niveles de tensión arterial. Además, a nivel digestivo puede llegar a enlentecer las digestiones de las comidas y tener cierto efecto favorecedor del estreñimiento.

Consejos para sobrellevar el calor 

Para sobrellevar las olas de calor durante el embarazo, especialmente cuando se acerca la fecha del parto, debemos:

1. Beber mucho líquido, preferiblemente agua, aunque no tengamos sensación de sed. Además, no debemos abusar de bebidas azucaradas ni de cafeína, ya que pueden hacer perder más líquido.

2. Ingerir comidas ligeras que ayuden a reponer las pérdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras o zumos naturales.

3. Controlar el consumo de sal.

4. Utilizar ropa ligera y holgada, que permita la transpiración.

5. Usar unos zapatos cómodos que no compriman.

6. Protegerse del sol con cremas de protección, sombreros y gafas polarizadas.

7. En horas de mayor pico de calor, permanecer en lugares frescos, reducir la actividad, bajar las persianas, cerrar las ventanas y utilizar ventiladores.

8. Dormir en un ambiente cómodo y fresco.

9. Realizar un masaje de la zona distal a la proximal, es decir, de la zona de los tobillos hacia la ingle.

10. Descansar durante el día para reponer fuerzas. Una siesta siempre reconforta

 Si se tienen síntomas de un golpe de calor debemos acudir al médico rápidamente. Si tiene alguna pregunta acerca del embarazo en verano puede ponerse en contacto con nuestra responsable en Ginecología y Obstetricia, la Dra. Amparo Argudo Pechuán.