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9 Consejos para prevenir la gripe

Un año más, el contagio de la gripe aumenta con la llegada del frío o con los cambios bruscos de temperatura. Entre las formas de contagio más comunes se encuentra la inhalación del virus, el intercambio de saliva o el contacto de la boca o la nariz con objetos infectados. Además, no hay un remedio infalible contra ella, por lo que todos los tratamientos están enfocados a aliviar los síntomas. En este enlace puedes comprender mejor QUÉ ES LA GRIPE.

En las personas sanas la gripe dura de 1 a 2 semanas aunque en algunos casos y debido a una mala atención, ésta puede repercutir en complicaciones serias como una neumonía.

Desde VALENCLINIC queremos recomendar 10 medidas de prevención enfocadas a eliminar o disminuir el contagio del virus. Y es que el cuidado de la salud puede mantenerse con pequeños cambios de hábitos:

1. En general, llevar una vida saludable es fundamental para que nuestro sistema inmunitario pueda responder correctamente a las infecciones habituales. Entre estas pautas se encuentran llevar una alimentación equilibrada, practicar ejercicio de forma regular, mantener en la medida de lo posible un estado emocional óptimo así como evitar malos hábitos…

2. En la medida de lo posible, debemos además evitar entornos donde sepamos que los virus están latentes.

3. A la hora de toser o estornudar tenemos que cubrirnos la boca con el brazo.

4. Tomar frutas de manera abundante que contengan vitamina C como las naranjas o los kiwis.

5. Además de la ingesta de alimentos saludales y frutas ricas en vitamina C es recomendable beber abundantes líquidos.

6. También hemos de lavarnos las manos correctamente y de forma frecuente.

7. A su vez, debemos usar pañuelos desechables de papel.

8. El descanso también es importante. Debemos descansar en calidad y cantidad.

9. Y, por último, evitar el consumo de alcohol o tabaco.

 

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Cómo celebrar las Navidades sin kilos extras

La Navidad es una época difícil para mantener nuestro peso ideal. Las comilonas se multiplican y es complicado no caer en la tentación. Lograr mantener nuestro peso entre tanto exceso no es fácil, pero hay diversas precauciones que podemos tomar para no acabar con más peso que de costumbre, sin la necesidad de renunciar a los principales banquetes. Desde VALENCLINIC os damos unos sencillos consejos para ayudaros:

1. Empezar el día haciendo ejercicio
Hacer ejercicio nada más levantarnos no sólo nos ayuda a reducir el sedentarismo. Según estudios publicados, reduce nuestro apetito el resto del día. Basta con 45 minutos de ejercicio matutino para que nuestra inclinación por la comida disminuya.

2. Pesarnos 2 veces a la semana
Uno de los problemas de la Navidad es que solemos descontrolarnos, pasando por alto nuestros hábitos alimenticios, y renunciamos a saber cuánto peso estamos ganando hasta después de Reyes. Lo mejor para evitarlo es pesarse un par de veces por semana, con el objetivo de asegurarnos de que nuestro peso no se está descontrolando.

3. No picar entre horas
Durante estas fechas es importante saber decir que no a ciertas tentaciones. Si quieres comer desahogadamente en las fiestas, lo mejor es evitar atracciones como bombones o el roscón de Reyes sobrante. Mejor guardar fuerzas para las comidas realmente importantes.

4. Evitar ir a los banquetes en ayunas
Una de las prácticas más habituales de las personas que tratan de no ganar peso durante la Navidad consiste en reservarse para las cenas o comidas, comiendo lo mínimo el resto del día. No es una buena idea. Si llegas a la cena de Nochebuena con un hambre espantoso lo más probable es que acabes comiendo mucho más de lo que deberías. Y es que es muy fácil perder el control frente a una mesa repleta de manjares.

5. Apostar por las verduras y platos al horno
Si te toca ser el anfitrión de una cena o comida de Navidad tienes una parte positiva, y es que puedes escoger el menú. No todos los banquetes navideños tienen que ser hipercalóricos. Lo importante es deshacerse de la mentalidad de que las comidas de Navidad tienen que ser a la fuerza muy abundantes. Es mejor plantearse antes de empezar cuál va a ser el menú y seleccionar qué no queremos perdernos. Una vez en la mesa, lo mejor es centrarse en el plato que más nos gusta, tomando menos del resto siendo muy cuidadosos con los entrantes y los postres.

6. Sí al marisco
Muchas de las comidas que realizamos en estas fechas están basadas en el marisco. Estos alimentos bajos en calorías son de gran ayuda para poder disfrutar de los banquetes sin tener que aumentar necesariamente de talla. Sería ideal que nuestras comidas pueden constar de un primer plato de marisco, ayudando a llevar una dieta saludable y deliciosa.

7. El pavo como mejor aliado
El segundo plato suele ser uno de los que más calorías contiene, por este motivo te recomendamos que te alejes de los fritos, rebozados o empanados.
Igualmente, no hay que abusar de la carne de cerdo o de cordero. Puedes cambiar estas carnes por el pavo, que contiene menos calorías y menos grasas.

8. Cuidado con los postres
Uno de los grandes problemas de las comidas navideñas se nos presenta a la hora del postre. Ese momento en el que la mesa se llena de turrones, barquillos, mazapanes, polvorones y todo tipo de dulces. Una opción es consumir turrones light, sin azúcar. Aunque en estos productos light la sacarosa o el azúcar blanco está sustituida por la fructosa, ésta es prácticamente igual de calórica aunque, al menos, es más alimenticia. Respecto a los dulces navideños, lo mejor es evitarlos por completo.

9. Comer despacio
No es ningún secreto: comer rápido, además de ser poco saludable, nos lleva a comer más. En las cenas y comidas navideñas se suele comer especialmente rápido, pues hay mucha comida, y los platos se suceden muy rápidamente. Concentrarse en comer despacio es la mejor manera de controlar lo que comemos y evitar empachos.

10. Atención a lo que bebemos
La bebida es uno de los grandes peligros de estas fiestas. El alcohol es la mayor fuente de calorías, pero también son peligrosos los refrescos, cuyo consumo se dispara en navidades. Evitar el consumo de alcohol por completo es difícil, pero si no quieres engordar lo mejor es que tengas cuidado. Y ante todo no olvidemos el agua. Se puede disfrutar de las comidas bebiendo agua y reservar el champán o el cava para el brindis.

11. Renunciar a la comida sobrante
En Navidad siempre sobra comida que se reparte después para que todos los familiares puedan repetir al día siguiente. Si no quieres ganar peso lo mejor es que no entres en el reparto. Si sobra mucho lo más probable es que vuelvas a tener una comilona al día siguiente, y eso es precisamente lo que debemos evitar.

12. Compensar los excesos
No es necesario renunciar a las grandes comidas navideñas para mantener nuestro peso, pero es necesario compensar éstas con una dieta ajustada en los días sin eventos. Lo ideal es apostar por las verduras, las ensaladas y la carne y el pescado a la plancha. Si eres estricto, aunque abras la mano en las grandes comidas, no sólo mantendrás tu peso, quizás incluso logres perder unos kilos.

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¿Qué es la gripe? ¿Cuáles son sus síntomas y tratamiento correcto?

La gripe es una infección vírica del sistema respiratorio cuya principal complicación es la neumonía, la cual es responsable de un gran número de hospitalizaciones.

Causada por el virus de la influenza, la gripe empieza con síntomas de repente de fiebre alta, (generalmente por encima de 38 C), enrojecimiento de la cara, dolor muscular y fatiga. Entre el segundo y el cuarto día, los síntomas del cuerpo tienden a disminuir mientras que aumentan los síntomas respiratorios, apareciendo con frecuencia una tos seca. Además, la presencia de secreciones nasales y estornudos es común.

La problemática con la gripe es que a menudo se confunde con otros virus respiratorios por lo que su diagnóstico con certeza se realiza a través del análisis específico.

¿Como se contagia la gripe?

Existen dos formas fundamentales a la hora del contagio del virus de la gripe: Por vía aérea, por ejemplo cuando alguien estornuda, o por contacto con una persona afectada de gripe. Dar un beso, tocar las manos… puede ser suficiente para el contagio.

Es importante advertir que una persona puede ser portador del virus y no tener los síntomas, pero si puede contagiar a otros. El contagio de la gripe normalmente es un 1 día de incubación y de 5 a 7 días con los procesos gripales y sus síntomas. En los niños sí que puede durar más de 7 días.

¿Qué tratamiento hay para la gripe?

En el caso de la gripe, el tratamiento se dirige al alivio de los síntomas del virus de la influenza. Los principales medicamentos utilizados son los analgésicos y antipiréticos, que alivian el dolor y la fiebre, como pueden ser el ibupofreno y el paracetamol. Los antibióticos sólo se recomiendan si ésta se complica por infección bacteriana.

En definitiva, el tratamiento de la gripe es sintomática, se deben intentar aliviar los síntomas que sienten ya que no se puede combatir directamente y necesita el periodo de recuperación comentado.

Prevención de la gripe

La vacuna contra la gripe es la mejor manera de evitar la gripe y sus complicaciones.  La vacuna contra la gripe evita cerca del 70-90% de casos de gripe protegiendo además contra otras infecciones respiratorias como el resfriado común.

El efecto de la vacuna contra la gripe se observa alrededor de dos semanas después de su administración. Las reacciones adversas a la vacuna contra la gripe son generalmente leves, con algo de fiebre y malestar que dura uno o dos días.

Además de la vacuna, para prevenir la gripe podemos seguir los siguientes consejos:

- Llevar una vida saludable y una dieta que no permita que bajen las defensas incorporando la vitamina D y la vitamina C

- Lavarse las manos  después viajar en transporte público o tocar superficies donde ha podido tener contacto gente portadora del virus de la gripe

- Taparse la boca al toser o estornudar

- No tomar antibióticos  si no hay infección

- Vigilar los cambios bruscos de temperatura

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Los 7 signos del envejecimiento

¿Estás preocupado por la edad y el paso del tiempo? ¿Notas cambios en tu cuerpo y, especialmente, en tu cara? Veamos pues, a continuación, los signos que reflejan el paso del tiempo en nuestros cuerpos y rostros con el fin de poder actuar e intentar ponerles remedio.

Y es que no sólo las arrugas son signo de envejecimiento. Los cambios en la piel, sobretodo la del rostro, nos hacen parecer mayores de lo que realmente somos. Estos signos se hacen visibles a partir de los 35 años, y por ello hay que tratarlos con anterioridad.

Según la Academia Americana de Dermatología, hay 2 tipos de envejecimiento: el interno y externo. El primero, también llamado proceso de envejecimiento natural, comienza alrededor de los 25 años. La piel pierde colágeno y elastina. Si bien el proceso comienza a esta edad, los signos en el rostro se observan varios años después. El envejecimiento externo, por su parte, es causado por factores ambientales que aceleran el proceso.

¿Cuáles son los signos del envejecimiento ?

1. Arrugas y líneas de expresión: La gravedad de las arrugas de la piel varía con factores como la exposición solar, el tabaco o la herencia genética. Las líneas de expresión, por otra parte, son resultado de acciones repetitivas, y son más visibles alrededor de la boca y los ojos.

2. Textura de la piel no uniforme: con el simple paso del tiempo la piel se afina, se vuelve más frágil, perdiendo gradualmente su elasticidad y su aspecto uniforme.

3. Pigmentación desigual: con los años disminuye la producción del pigmento natural de la piel, la melanina.

4. Falta de luminosidad: la pérdida de la luminosidad significativa en la piel del rostro se debe fundamentalmente a la disminución de la actividad hormonal en las mujeres a partir de los 40 años.

5. Poros visibles: el poro es la apertura por donde sale el pelo que crece. Cada pelo tiene una glándula sebácea que produce el sebo que necesita la piel para estar lubricada. Después de los 40 años los poros se hacen más visibles sobre el rostro, lo que tiene un impacto estético negativo en las mujeres.

6. Manchas de la edad: aparecen manchas oscuras sobre la piel como consecuencia de la exposición solar. Lo que se conoce como fotoenvejecimiento.

7. Sequedad y tirantez de la piel: la piel se deshidrata y se torna seca y rugosa. La suavidad de la piel está directamente relacionada con la presencia de agua. Para proteger a la piel de la pérdida de agua, las glándulas sebáceas producen una sustancia aceitosa llamada sebo. Con los años, decrece la producción de éste, y ello sumado las condiciones ambientales, hacen que la piel pierda agua y se torne más seca y tirante.

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Lesiones habituales de rodillas: Tipos de lesión, síntomas, causas y cómo prevenirlas

Las  rodillas son las articulaciones del cuerpo que nos dan estabilidad y que nos permiten doblar y enderezar las piernas. Tanto la flexibilidad como la estabilidad son necesarias a la hora de ponernos de pie, caminar, correr, agacharnos, saltar o darnos la vuelta. Es decir, las rodillas nos permiten el movimiento, el giro y el cambio.

Sin embargo, pese a ser las articulaciones más grandes del cuerpo éstas son a la vez las más vulnerables ya que soportan toda la presión del peso del cuerpo. De hecho, es la articulación que más se lesiona -tras el tobillo- en la práctica deportiva y la cuarta en el mundo laboral.

Además, existen otras partes del cuerpo que ayudan a las rodillas a cumplir su función como los huesos, los meniscos, los músculos, los ligamentos y los tendones. Por lo que si cualquiera de estas partes se lastima o no cumple su función, puede causarnos dolor.

Tipos de lesiones

Como hemos comentado, la rodilla es una de las articulaciones que más sufre por su función de carga dinámica.  Por ello, vamos a hacer un resumen de las lesiones más frecuentes que pueden tener lugar en la rodilla:

  1. Artrosis: Dentro de las lesiones de rodilla más comunes se encuentra la artrosis. En esta afección, los cartílagos de la rodilla se han desgastado por la actividad realizada y por la edad del paciente y este desgaste provoca dolor e inflamación.
  2. Esguince: En este tipo de lesión, uno o varios ligamentos de la rodilla han sufrido un excesivo estiramiento, debido a una tracción o retorcimiento.
  3. Distensión: En este caso, un músculo o un tendón han sufrido demasiado estiramiento.
  4. Lesiones en el menisco: los cartílagos de la rodilla, llamados meniscos, tienen forma de medialuna y actúan como amortiguadores de la articulación.
  5. Rotura de ligamentos: Es una lesión habitual en deportistas profesionales, especialmente en los deportes donde hay que correr, parar, saltar y cambiar de dirección con frecuencia, como por ejemplo el fútbol, el rugby o el esquí.
Síntomas de las lesiones

La ubicación y la intensidad del dolor de rodilla varía según la causa de la lesión. Sin embargo, frecuentemente los síntomas que acompañan el dolor de rodilla son:

1) Inflamación y rigidez

2) Enrojecimiento y aumento de la temperatura

3) Debilidad o inestabilidad

4) Sonidos de chasquidos o crujidos

5) Incapacidad de enderezar completamente la rodilla

Principales causas

Veamos, a continuación las principales causas de lesión en las rodillas:

1) Un golpe o movimiento brusco, que puede causar un esguince o torcedura.

2) La edad. El desgaste con el paso de los años y el envejecimiento de los cartílagos es la principal causa de la artrosis, que suele empezar a desarrollarse alrededor de los 50 años.

3) La obesidad. Las rodillas de una persona obesa deben soportar una sobrecarga de peso que provoca un mayor desgaste de la articulación.

4) Algunas enfermedades reumáticas. La artritits reumatoide y el lupus pueden inflamar las rodillas e, incluso, causar daños permanentes.

5) La práctica de algunos deportes. Deportes como el fútbol, el esquí o el rugby aumenta el riesgo de sufrir lesiones, sobre todo en los meniscos y ligamentos, debido a los cambios bruscos de velocidad y los movimientos de lado a lado.

6) También correr de una manera demasiado intensa sin la preparación física adecuada puede dañar las rodillas.

7) Usar un calzado no adecuado. El uso prolongado de tacones o realizar ejercicio físico sin llevar el calzado adecuado puede causar lesiones y desequilibrios en la postura, así como artrosis o artritis en las rodillas, entre otras dolencias.

¿Cómo prevenir las lesiones de rodilla?

Aunque no todas las lesiones se pueden evitar, en especial las agudas que se generan por colisión, se puede reducir el riesgo de sufrirlas si mantenemos un peso saludable, nos ejercitamos de manera adecuada realizando un buen calentamiento y estiramientos, evitamos los deportes y actividades de alto riesgo, y utilizamos los zapatos apropiados. Además, podemos aplicar ciertas pautas para prevenir lesiones en las rodillas:

1) Evitar posturas agresivas para la rodilla

2) Realizar habitualmente ejercicio físico

3) Fortalecer los cuádriceps y estirar los isquiotibiales para cuidar la espalda

4) Cuidar la espalda para evitar compensaciones que sobrecarguen las rodillas Cuidar la alimentación

Tratamientos

Si desea información acerca de un tratamiento para una lesión de rodilla no dude en contactaros. En VALENCLINIC, nuestro responsable y experto en traumatología y cirugía ortopédica, el Dr. Enrique Gargallo, puede aplicar el tratamiento más adecuado para cualquier caso concreto dependiendo de la articulación y del grado en el que se encuentre.

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Cuándo y por qué la operación de miopía es la mejor opción para nuestros ojos

Hoy en día, la operación de la miopia para acabar con las dioptrías es una técnica sencilla y segura que nos puede cambiar la vida de una manera mayor de lo que podríamos pensar. Y es que la miopía, (ver diferencias entre miopía y astigmatismo), es un error refractivo, lo que significa que el ojo no refracta la luz adecuadamente para ver las imágenes con claridad.

Cuando existe una miopía, los objetos cercanos se ven claramente, pero los distantes se ven borrosos. La miopía es una condición común entre la población mundial. Afortunadamente, una simple operación de vista para corregir la miopía nos permitirá, en la mayoría de los casos, acabar con la dependencia de las gafas para toda la vida.

 ¿A partir de que edad se recomienda operarse de miopía?

Si bien es cierto que no existe una edad exacta y cada caso particular es diferente, se pueden establecer unos criterios para tener en cuenta cuando someternos a una cirugía láser ocular. Por regla general, el mejor momento para operarse de la vista es cuando el ojo deja de crecer y las posibilidades de que la miopía no varíe se reduzcan. Si que es importante diferenciar entre hombres y mujeres, ya que los hombres terminan de crecer un poco después que las mujeres.

Por indicar referencias, la edad aproximada a la que la visión de una mujer estaría estabilizada sería los 21-22 años, mientras que un hombre sería unos 23-24 años. Sin embargo, para saber si una persona es apta para la operación debe hacerse pruebas con un oftalmólogo que será el que le indique cuándo y con qué técnica debe hacerlo.

Ventajas de la operación de miopía

1 Indolora. La operación es prácticamente indolora. Lo único que se pueden experimentar en las horas posteriores a la intervención son ligeras molestias que remiten con la medicación.

2 Sencilla, segura y rápida. La cirugía de miopía es una intervención sencilla que no requiere anestesia general y que dura poco más 30 minutos desde que comienzan los preparativos hasta que finaliza la intervención. El riesgo de complicaciones es, además, casi inexistente.

Sin hospitalización.  Este tipo de operación de ojos se realiza en régimen ambulatorio. No hay que pasar ni una noche en la clínica. Una vez termine la cirugía y con el visto bueno del oftalmólogo nos iremos a casa.

4 Mínima convalecencia. Lo más habitual es que el paciente vuelva a sus actividades al día siguiente de la operación. Los únicos cuidados serán utilizar un colirio, ponerse gafas de sol o no practicar deportes de contacto o con pelota que puedan golpearnos.

5 Nunca más gafas y las lentillas. Una vez concluida la operación laser en los ojos se habrá corregido el problema de visión y se recuperará una agudeza visual extraordinaria. Cuanto más alta sea la graduación del paciente mejores resultados experimentará. En algunos casos, si la graduación fuera excesivamente el oftalmólogo podría determinar el uso de lentes aunque esto sucede, hoy en día, en pocas ocasiones.

6 Mejora estética. Aunque hoy en día existen en el mercado infinidad de opciones a la hora de elegir un modelo de gafas, lo cierto es que en prácticamente todos los casos el poder prescindir de ellas conlleva una mejora nuestra estética.

Si está valorando realizarse una operación de miopía en Valencia no dude en contactar con nosotros. Nuestra responsable en el área de Oftalmología, la  Dra. Catalina Navarro Palop, maneja diferentes técnicas quirúrgicas como la microcirugía de la miopía o la tomografía óptica de coherencia. Además de ser experta en enfermedades como cataratas, glaucoma o degeneración macular relacionada con la edad. Contáctanos, sin compromiso AQUÍ

ibuprofeno o paracetamol

Ibuprofeno y Paracetamol, cuándo y por qué debemos tomar uno u otro

El ibuprofeno y el paracetamol son medicamentos que se han vuelto tan comunes que se encuentran en la práctica totalidad de los hogares españoles. Al ser de libre prescripción, en muchas ocasiones abusamos de ellos y no distinguimos entre aquellas ocasiones en las que son oportunos y aquellas en las que pueden estar contraindicados. Además, debemos tener en cuenta los límites tolerables para ingerir cada uno de ellos.

Y es que los medicamentos siempre deben tomarse siempre bajo prescripción médica, ya que es el facultativo el que mejor puede orientar sobre cuándo tomar cada uno. Los medicamentos no son inocuos y, en muchas ocasiones, los usamos a la ligera de forma masiva.

A continuación, veamos las diferencias entre uno y otro y para que ocasión se recomienda uno u otro:

¿Qué tomar para el dolor, ibuprofeno o paracetamol? ¿Y para la fiebre?

En este caso, lo cierto es que ambos son muy similares. Ambos son analgésicos y antipiréticos, esto es, bajan la fiebre y calman leves dolores, por ejemplo, de cabeza, musculares o articulares. Lo que ocurre es que el ibuprofeno tiene, además, efecto antinflamatorio. Por ello, el Paracetamol es un medicamento aconsejable en caso de dolores leves porque resulta menos lesivo.

Ésta es precisamente la gran diferencia entre el ibuprofeno y el paracetamol: El ibuprofeno tiene un perfil antiinflamatorio y el paracetamol no. El ibuprofeno no sólo calma el síntoma de dolor, sino también el desencadenante del mismo, que es la inflamación. Por ello, el Ibuprofeno es un medicamento aconsejable cuando el proceso es inflamatorio como el dolor de muelas o de garganta.

¿Qué tomar para las migrañas, ibuprofeno o paracetamol?

En casos de migraña es preferible el Ibuprofeno (antiinflamatorio), ya que esta patología tiene un doble componente de dolor y la parte antiinflamatoria actúa en la parte vascular de la migraña.

Efectos secundarios del Paracetamol e Ibuprofeno

En este apartado, el ibuprofeno tiene un efecto secundario añadido y es que es gastrolesivo y, en ciertos casos, puede también alterar la función renal y provocar daños hepáticos. Por su parte, el paracetamol no tiene efectos secundarios, a menos que la ingesta sea abusiva.

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Qué es el Síndrome Postvacacional y cómo combatirlo

La vuelta de las vacaciones puede presentarse como un problema para un gran grupo de la población. El abandono de la rutina y el estrés y su inevitable regreso, llevan, en muchas ocasiones, a sufrir el conocido como “Síndrome Postvacacional”. Este síndrome se caracteriza por aparecer a la vuelta de las vacaciones y el retorno al ámbito laboral.

El trabajador sufre una serie de síntomas al no aceptar la vuelta a la rutina que pueden ser físicos, como el cansancio generalizado, la falta de sueño, dolores musculares, falta de apetito o de concentración, problemas estomacales, taquicardias o dolores de cabeza. Además, puede desencadenar otros muchos más graves como trastornos cardiovasculares, digestivos, respiratorios y hasta dermatólogos.

Pero los síntomas también pueden ser psíquicos, como irratibilidad, tristeza, falta de interés, ansiedad, estrés, cambios de humor, malestar general, inseguridad… y un sentimiento de no sentirse capaz de regresar al trabajo y adaptarse correctamente.

Consejos

- Los expertos aconsejan no alargar las vacaciones hasta el día anterior de empezar a trabajar.

- Además, evitar un periodo excesivo o demasiado largo de las vacaciones permite que el regreso no sea tan brusco. Distribuir la ausencia del entorno laboral en diferentes periodos y no tomársela toda de golpe.

- Planear la vuelta al trabajo un par de días previos ayuda a mejorar la adaptación a la rutina y los hábitos. El desarrollo de una actividad de ocio con el trabajo y dedicarse tiempo a uno mismo para poder volver al ritmo habitual.

- La actitud positiva es otra forma de evitar los síntomas. Intentar que el primer día de trabajo no suponga una carga, si no un proceso de adaptación paulatino.

- El ejercicio físico ayuda a la liberación de endorfinas, de forma que el estado de ánimo mejora y síntomas como la apatía o la sensación de estrés descienden.

- Moderar el consumo de alcohol y cafeína puede ayudar a disminuir, a su vez, dichos síntomas.

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Hablemos de… Cardiopatía isquémica

La cardiopatía isquémica es el tipo más común de enfermedad cardíaca. Ésta se produce cuando el torrente sanguíneo que se dirige al músculo del corazón se ve bloqueado parcial o completamente en las arterias que suministran dicha sangre.

Esta enfermedad coronaria se manifiesta fundamentalmente como angina de pecho o infarto agudo de miocardio. También puede producir alteraciones del ritmo cardiaco (arritmias).

Dolor o presión en el pecho (angina de pecho) —generalmente en el lado izquierdo que aparece regularmente tras la actividad física o las comidas pesadas—, dolor en cuello o mandíbula, dolor en el hombro o en el brazo, dificultad para respirar, debilidad o mareos, palpitaciones, náuseas o disminución de la tolerancia al ejercicio son signos claros de padecer una cardiopatía isquémica.

Sin embargo, estos síntomas se manifiestan en el estado avanzado de la enfermedad no mostrando ninguna evidencia de la enfermedad durante décadas.

 ¿Cuáles son los factores de riesgo?

 La cardiopatía isquémica se puede prevenir de forma significativa si se controlan sus posibles factores de riesgo cardiovascular. Los principales son:

  • Más prevalencia en personas de mayor edad.
  • Se da más en los hombres, aunque la frecuencia en las mujeres se iguala a partir de la menopausia.
  • Si existen antecedentes de cardiopatía isquémica prematura en la familia.
  • Aumento de colesterol total, sobre todo del LDL (malo).
  • Disminución de los valores de colesterol HDL (bueno).
  • Tabaquismo.
  • Hipertensión arterial.
  • Diabetes mellitus.
  • Obesidad.
  • Sedentarismo.

Debemos aprender a reconocer los síntomas de las enfermedades del corazón y las situaciones que las provocan. Y es que debemos acudir al médico si experimentamos nuevos síntomas o éstos llegan a ser más frecuentes.

 

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Hongos en los pies, qué son y cómo tratarlos

El verano es, para muchos, el mejor período del año. Sin embargo, el calor propio de esta época supone también un tiempo delicado para los pies. La combinación de ambiente cálido, el distinto tipo de calzado que usamos y los frecuentes chapuzones en piscina y mar hacen que nuestros pies sufran. Además, la ausencia de calcetines o medias que protegen los pies también pasa factura.

Hoy vamos a hablar de hongos: Los hongos pueden producirse en cualquier parte del cuerpo siendo una de las zonas más habituales los pies. Y es que los pies, como cualquier otra parte del cuerpo, necesitan un cuidado especial para mantenerlos saludables y evitar la aparición de problemas.

Podemos diferenciar varios tipos de hongos, destacando el denominado “pie de atleta” y la “onicomicosis” (hongos en las uñas). Los dos son producidos por parásitos denominados “dermatofitos” que suelen encontrarse en lugares públicos con alta humedad o calor como las piscinas o duchas públicas.

¿Cómo saber si tengo hongos en los pies?

El hongo “pie de atleta” lo identificamos por la aparición de hongos entre los dedos de los pies o la planta. Los síntomas son los siguientes:

- Picor, escozor o ardor entre los dedos de los pies o en la planta.

- Inflamación de la piel y rojez.

- Piel seca o agrietada con descamación e incluso sangrado.

- En casos más graves hay ampollas que pueden supurar.

- Olor fuerte y desagradable.

 Por su parte, la “onicomicosis”, la aparición de hongos en las uñas es la enfermedad más común pero también la más difícil de curar. Advierte si notas estos síntomas:

- Las uñas cambian de color hacia un tono más amarillo que irá oscureciéndose hasta convertirse en negro si no se tratan y eliminan.

- Las uñas muestran una apariencia carcomida, picada y desgastada.

Factores que aumentan la posibilidad de tener hongos

 Hay personas que tienen más probabilidades de desarrollar hongos en los pies como son:

- Aquellos que llevan calzado que les cubre totalmente el pie.

- Aquellos cuya piel produce menos ácido graso.

- Aquellos que llevan el mismo par de calcetines o calzado durante muchos días.

- Aquellas personas que sufren algún tipo de inmunodeficiencia.

- Aquellas personas con mala circulación de la sangre.

- Aquellos que sudan en exceso.

- Aquellos que están más expuestos a las esporas bien sea en el hogar o fuera de ella.

Si notas cualquier síntoma, no dudes en acudir al médico para iniciar un tratamiento de cura. Y es que si los hongos no se tratan y eliminan adecuadamente, pueden agravarse, derivar en más hongos e incluso extenderse a otras partes del cuerpo.